El
mineral de cuarzo denominado calcedonia o ágata es una forma
microcristalina de cuarzo en la que unos cristales fibrosos de este
mineral se hallan embebidos en un ópalo amorfo. En la mayor
parte de los casos, el ágata tiene una estructura en la que
las fibras de cuarzo corren paralelas entre si y perpendiculares
a las capas.
El ágata
puede teñirse en distintos colores y ésta es una practica
comercial que se lleva a cabo a gran escala. La capacidad de tinción
del ágata depende de la cantidad de agua, una piedra con
mayor proporción de ópalo se teñirá
mejor que otra con menor proporción. Si las fibras de cuarzo
son largas y acabadas en punta existe más espacio para el
ópalo y por lo tanto para el agua, si por el contrario se
encuentran entretejidas entre sí, es más difícil
aceptar el colorante.
Las ágatas
bandeadas teñidas, tan famosas, muestran claramente la distinta
capacidad de tinción de cada una de las bandas. El material
de fibras entrelazadas, que se tiñe mal, es más resistente
y acostumbra a usarse en el campo técnico o industrial.
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