| Cuidar
las perlas es relativamente sencillo comparado con otras piedras preciosas
y los metales preciosos. Es muy importante tomar un cuidado especial
de sus perlas para asegurar que seguirán siendo brillantes
y hermosas para las generaciones próximas.
El aerosol
de los cosméticos, del perfume y del cabello contiene productos
químicos que pueden opacar el lustre de una perla usada durante
demasiado tiempo. Incluso los ácidos contenidos en las grasas
naturales de la piel y la transpiración pueden trabajar para
dañar el lustre de la misma manera.
Por lo tanto,
es mejor que se ponga sus perlas después de aplicar estos
productos. Limpiar las perlas con un paño húmedo suave
después de que usted las use le asegurará que siguen
estando libres de cualquier acumulación perjudicial de estos
compuestos. Periódicamente, las perlas se deben lavar con
un jabón suave.
Mantenga siempre
sus perlas separadas de objetos duros de la joyería, tales
como metales y otras piedras preciosas, para evitar que arañen
sus perlas.
Las perlas
se mantienen lo mejor posible en una bolsa suave de paño
o por separado del resto de la joyería.
Si
usted usa sus perlas varias veces a la semana, es conveniente llevarlas
de nuevo a su joyero para reforzar el hilo aproximadamente una vez
al año para prevenir la rotura del mismo. Al hacer sus perlas
encadenar, muchos expertos aconsejan la cuerda de rosca de seda.
Sin embargo, la cuerda de rosca de nylon es un alternativa aceptable.
Cerciórese de que la cadena esté anudada entre cada
perla. De esta forma evitará que todas las perlas en un hilo
se caigan si ocurre una rotura. El anudar también evita que
las perlas froten cara a cara
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